Descubre los pasos para crear una firma electrónica de forma fácil y segura

Crear una firma electrónica no se limita a elegir una herramienta y hacer clic en “firmar”. El nivel de seguridad, el valor jurídico y el marco regulatorio varían según el tipo de firma elegido. Para una empresa o un autónomo, la elección entre firma simple, avanzada o cualificada determina tanto el costo, la complejidad del proceso de verificación de identidad como la fuerza probatoria del documento firmado.

Firma simple, avanzada o cualificada: lo que cada nivel implica concretamente

Criterio Firma simple (SES) Firma avanzada (SEA) Firma cualificada (SEQ)
Verificación de identidad Email o casilla de verificación Documento de identidad, autenticación multifactorial Verificación cara a cara o equivalente certificado
Certificado digital No requerido Certificado vinculado al firmante Certificado cualificado emitido por un proveedor de confianza
Valor jurídico (eIDAS) Admisible, carga de la prueba a cargo del emisor Presunción de fiabilidad reforzada Equivalente a una firma manuscrita
Casos de uso típicos CGV, órdenes de compra internas Contratos comerciales, arrendamientos Actos notariales, contratos públicos
Costo relativo Bajo o incluido en la suscripción Moderado Más alto (certificación y auditoría)

La mayoría de los documentos comunes (presupuestos, contratos de prestación, documentos de recursos humanos) se gestionan con una firma simple o avanzada. La firma cualificada sigue reservada para situaciones donde la regulación lo exige o cuando el riesgo de impugnación justifica una inversión superior.

Antes de seleccionar una solución, es útil entender los pasos para crear una firma electrónica adecuada al nivel de seguridad deseado, ya que el proceso técnico difiere significativamente de un nivel a otro.

Hombre utilizando un stylus en una tableta para crear una firma electrónica desde su oficina en casa

Adopción de la firma electrónica en Francia: una brecha persistente entre TPE-PME y grandes empresas

France Num indica que en 2024, solo el 36 % de las TPE-PME utilizan una solución de firma electrónica. Esta cifra revela una marcada discrepancia con las grandes estructuras, que a menudo están equipadas desde hace varios años.

Varios factores explican este retraso. Las pequeñas empresas todavía asocian la firma electrónica con un proceso técnico pesado. El costo percibido de las soluciones cualificadas también frena la adopción, mientras que la firma simple es suficiente para la mayoría de sus necesidades diarias.

Obstáculos concretos para las pequeñas estructuras

  • Desconocimiento de los niveles de firma: muchos directores de TPE ignoran que una firma simple, gratuita o de bajo costo, tiene un valor jurídico reconocido por el reglamento eIDAS
  • Ausencia de un proceso documental digitalizado: sin gestión electrónica de documentos previa, la firma electrónica se integra difícilmente en el flujo de trabajo
  • Inquietud sobre la conformidad: el temor a elegir mal el nivel de firma lleva a algunas empresas a posponer la decisión

En cambio, las empresas que han dado el paso notan una reducción notable en los plazos de firma. Un documento enviado electrónicamente puede ser firmado en pocos minutos, mientras que el circuito en papel toma varios días.

eIDAS 2 y cartera EUDI: lo que cambia para la creación de firmas

El reglamento eIDAS 2 introduce la cartera de identidad digital europea (EUDI wallet), que modifica la forma en que un firmante prueba su identidad antes de firmar. Esta cartera se basa en una autenticación fuerte que combina verificación multifactorial, biometría o PIN, y seguridad relacionada con el dispositivo.

Este mecanismo acerca el uso común de una firma de alto valor probatorio, sin pasar por los circuitos de certificación tradicionales. DocuSign destaca que la estandarización en torno a la cartera de identidad digital puede eliminar algunos costos de certificación asociados a las firmas cualificadas y simplificar las auditorías de conformidad.

Impacto en el proceso de creación de una firma

Con la cartera EUDI, el proceso de verificación de identidad del firmante se simplifica. El usuario presenta su identidad digital desde su dispositivo, y la plataforma de firma utiliza estos datos para generar un certificado vinculado al firmante.

Para las empresas, esto significa menos pasos manuales durante la verificación de identidad. El proceso de firma avanzada o cualificada se vuelve accesible sin cita física ni envío de documentos justificativos por correo.

Manos de un profesional validando una firma electrónica segura en un ordenador portátil en una sala de reuniones

Elegir una solución de firma electrónica: criterios técnicos a verificar

Las plataformas de firma no se distinguen únicamente por su precio. Varios parámetros técnicos determinan si una solución es adecuada para un uso profesional regular.

  • Conformidad eIDAS: la solución debe especificar qué niveles de firma admite (SES, SEA, SEQ) y si se apoya en un proveedor de servicios de confianza cualificado
  • Formato de los documentos aceptados: algunas plataformas se limitan al PDF, otras también gestionan documentos de Word o formularios en línea
  • Pista de auditoría: cada firma debe generar un registro con fecha y hora que rastree las acciones del firmante (apertura del documento, aceptación, firma), lo que constituye la prueba en caso de litigio
  • Integración con herramientas existentes: API, conectores CRM o ERP, compatibilidad con las suites de oficina utilizadas a diario

Un criterio a menudo pasado por alto se refiere a la conservación de los documentos firmados. Una firma electrónica pierde su valor si el documento se altera después de la firma. La plataforma debe garantizar la integridad del archivo a través de un sellado criptográfico y ofrecer un archivo conforme.

Conformidad anti-blanqueo y verificación reforzada

Para ciertos sectores (servicios financieros, inmobiliario), la verificación de identidad al firmar se inscribe en un marco más amplio de conformidad KYC y AML. Según Docaposte, la AMLR fue adoptada el 31 de mayo de 2024 y se aplicará en los Estados miembros a partir del 10 de julio de 2027, con un marco europeo más homogéneo para los controles de identidad.

Las soluciones de firma electrónica destinadas a estos sectores deberán integrar verificaciones de identidad reforzadas desde el proceso de firma, lo que acerca aún más la firma avanzada a la firma cualificada en términos de rigor.

La elección de una solución de firma electrónica depende, por lo tanto, tanto del sector de actividad como del volumen de documentos a tratar. Una TPE que firma algunos contratos al mes no tiene las mismas restricciones que una agencia de corretaje sujeta a las obligaciones anti-blanqueo. Identificar el nivel de firma requerido por tipo de documento sigue siendo la primera decisión a tomar antes de comparar plataformas.

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